Hacer reformas por el bien del feng shui

Cuando el Feng Shui fue adoptado por primera vez por la cultura occidental, había muchos “expertos” que cobraron precios desorbitados para decirle dónde colocar la puerta o de qué color sus paredes deben ser pintadas, y se incentivó hacer reformas en madrid.

Sin embargo, hay mucho más en la práctica. El Feng Shui es un arte chino antiguo, que se traduce a “viento y agua” – dos de las principales energías de la vida. La práctica buscó estudiar la calidad de vida de una persona y su entorno para ver cómo su Qi, (pronunciado Chee), que es la energía vital o fuerza vital estaba siendo afectada.

¿Necesitas una reforma en tu casa?

El Feng Shui es más que cambios estéticos a su hogar, es importante mirar un espacio y ver cómo le hace sentir primero. La buena noticia es que la gente ya está practicando el feng shui, se den cuenta o no. La mayoría de la gente es muy consciente en algún nivel de cómo su espacio les está afectando. Cuando entras en una habitación, sabes inmediatamente si se siente como en casa, si es neutral o si necesitas salir de allí de inmediato.

El primer paso para practicar el feng shui es saber y aceptar que hay mucho más que los cinco sentidos. Sea consciente de su espacio, y lo que se siente’ apagado’, si algo lo hace. Si tu espacio se siente genial, y la vida es buena, entonces no vayas a leer un libro de feng shui que te haga pensar que algo está mal o que tienes que cambiar algo.

Identifica lo que necesitas cambiar

Tomen un momento e identifiquen muy claramente lo que no está funcionando para ustedes en su espacio, y pongan algo de conciencia en él. Piensa si te sientes incómodo en un espacio porque has estado inconsciente acerca de poner las cosas en el suelo simplemente porque no sabes dónde más ponerlas. Sea consciente de sus acciones en relación con sus cosas.

Hay tres cosas que usted puede poner en la práctica inmediatamente si usted está interesado en conseguir comenzado con feng shui.

  • Libera espacio: Eche un vistazo a sus habitaciones, una por una, y vea qué artículos ya no le sirven. Pregúntate a ti mismo, ¿he usado esto en el último año? Si no es así, recicle el artículo, entréguelo a alguien que pueda usarlo o llévelo a una tienda de segunda mano.
  • Piensa en el propósito de la habitación: Dependiendo de lo que usted ha puesto en él y de cuán conscientemente lo ha hecho, el propósito exacto de la habitación puede ser incierto. Por ejemplo, el dormitorio debe ser sobre el sueño y el sexo, y en su lugar, puede ser llenado con otros propósitos. Si trabajas con propósitos cruzados, el propósito principal nunca se cumple.
  • Conoce la historia de la sala: ¿Hubo peleas, alguien murió? ¿Qué tipo de energía había antes de que entraras? Dependiendo de la energía y la historia del lugar, limpiar la pizarra y el espacio con una bendición – ya sea de un sacerdote, un chamán o incluso una meditación o una mancha puede hacer la diferencia.

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